Aparición del Niño Jesús de Praga en el terreno de la casa Jerusalén en Sievernich el 2 de diciembre de 2019 después de la Santa Misa

Ví, flotando en el aire, una esfera de luz dorada, grande y además una esfera de luz pequeña dorada a la derecha de ésta y otra igual a la izquierda. Las tres esferas de luz estaban acompañadas de una luz que latía. Estas volaban hacia nosotros (en nuestra dirección). Se detuvieron en el aire sobre el terreno de la Casa Jerusalén.

Entonces se abrió la esfera grande y finalmente las dos pequeñas. De las tres esferas brillaba(emanaba) una hermosísima y grande luz. En la luz grande del medio apareció el Niño Jesús de Praga. A la derecha y a la izquierda del Niño Jesús apareció un ángel (de cada lado uno). El Niño Jesús llevaba una corona grande y dorada. El color de Su pelo era un poco oscuro y rizado, tenía ojos azules y una túnica violeta bordada con lirios dorados. El llevaba en Su Mano Derecha un cetro dorado, grande con una gran esfera en la punta y el libro dorado en Su Mano Izquierda. El nos bendijo y preguntó:

 “Quieres rendirme honor?”

Yo dije que sí y el Señor empezó a rezar el Padrenuestro y nosotros rezamos con Él. Jesús miró en mi corazón y me preguntó si yo tenía una petición. Hace mucho que Él sabía que yo tenía una petición en mi interior. Le pedí:

 “Oh, Señor, rocíanos con Tu Preciosa Sangre”.

El Niño Jesús empezó a rezar:

 “Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo como era en un principio ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.”

Él nos indicó que rezaramos con Él y al mismo tiempo nos roció de hecho a todos con Su Sangre Preciosa. En ese momento ví que los dos ángeles que acompañaban al Niño Jesús tenían pelo rubio-dorado y una túnica blanca sin costuras (de una sola pieza). La imágen del Niño Jesús con los dos ángeles era hermosísima. Humildemente inclinaron los ángeles su cabeza y abrieron el manto del Niño Jesús que tenía un ribete dorado grande. Esta es la mayor reverencia que los ángeles le pueden hacer a su Rey.

El Rey Celestial tendió su centro hacia mí y me pidió que lo tocase. Pero yo le pregunté primero para estar segura:

 “Tu Cetro? Puedo tocarlo?”

Èl afirmó con la cabeza para confirmar y me lo acercó más. Entonces pude tocar Su Cetro. Jesús dijo:

 “Con este cetro voy a regir sobre los que Me son fieles. Para los otros (demás) va a ser (el cetro) una carga/un peso. Esas son las almas que no van a seguir Mi Palabra. Rezad, expiad y ofreced sacrificio.”

El Niño Jesús flotaba en el aire con Sus ángeles y con Su Manto bien abierto sobre todos nosotros formando un círculo. Del Cetro del Rey Celestial caían rayos dorados sobre nosotros.

Él dijo:

 “Os muestro a vosotros gran misericordia. Rezad, rezad, rezad, haced penitencia.”

Yo Le dije al Niño Jesús:

 “Sí, Señor, Tu sabes que han venido todos y que son fieles a la oración (al rezo).”

Entonces dijo El Señor:

 “Ahora te muestro algo en mi manto”.

Él nos anunció tres difíciles años.

(Observación: hasta ahora decía en esta parte del mensaje: “La vidente recibió un mensaje personal”. Los peregrinos que rodeaban a la vidente durante la aparición del Niño Jesús escucharon que ella decía: “entonces tres años”. Estas palabras fueron también garbadas en video y audio por una persona independiente. A partir de diciembre 2019 se cumplió todo muy rápido. A razón de los acontecimientos actuales les informamos hoy, 29 de mayo de 2020, que El Señor nos anunció tres difíciles años. Tenemos que informar a las personas pero no queremos que sientan pánico.)

Entonces yo dije:

“Pero Tú nos cuidas y permaneces fiel a nosotros?

Él dijo: “Sí”

Yo dije: “Maravilloso! Te doy muchas gracias Señor Jesús.

Entonces el Niño Jesús nos dió Su Bendición Sanadora. En ese momento empezó a rezar (mientras nos bendecía). Nosotros teníamos que persignarnos y rezar con Èl:

“En el Nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén”.

Cuando nos bendijo El Corazón Dorado del Niño Jesús brillaba.

Él dijo: “Adieu” (Adiós)

Yo también me despedí con un “Adieu”.

El Rey Celestial volvió rodeado de luz a la esfera. De la misma manera lo hicieron los dos ángeles. Las esferas se cerraron y desaparecieron en una gran luz que latía y que se empequeñeció y desapareció.

Este mensaje se da a conocer sin querer anticiparse al juicio de la iglesia.

Un comentario mío: Cada gesto y cada atributo con los cuales El Señor aparece no son casualidad. Todo tiene un significado para Jesús. Nosotros buscamos en el internet después de este mensaje de Jesús y encontramos una cita bíblica relacionada al mensaje dado por el Niño Jesús que se puede meditar (el libro de Ester 8, 4).

"El rey extendió el cetro de oro hacia Ester. Ester se puso de pie y se presentó ante el rey."